domingo, 21 de octubre de 2012

Mitología y rol: La Isla de los Grifos

(Esta entrada nació de una lectura casual de un libro sobre criaturas fantásticas en la mitología clásica, de los recuerdos sobre la primera campaña publicada en español para RuneQuest, de su antepasado sólo publicado en inglés  y de los brumosos recuerdos y pensamientos que se hilan en los viajes en Cercanías mientras el tren atraviesa una mañana helada de añil que el sol se empeña en romper). 

¿Puede existir alguna relación entre el módulo de RuneQuest "La Isla de los Grifos" y la mitología clásica?

La relación de RuneQuest con la mitología de nuestro mundo "real" es intensa. Greg Stafford, creador del juego y del mundo que sirve de trasfondo al mismo, Glorantha, siempre ha sido un gran lector de ciclos mitológicos de todo el mundo. Estos le han servido de inspiración, en mayor o menor medida, para sus creaciones.

El primer suplemento en español que describía el mundo de Glorantha con sus peculiares mitologías, historias, civilizaciones y criaturas.

Es el propio Stafford quien nos lo cuenta en el epílogo del suplemento "Glorantha, el Mundo y sus Habitantes". En esa nota final, Stafford rememora los días de su juventud y nos cuenta como en su época de preuniversitario, había devorado libro tras libro sobre sagas, mitología y leyendas, "así como los pesados tomazos que intentaban explicarlas". Eran los tiempos en los que pergeñaba las primeras ideas sobre lo que luego sería la historia de Glorantha, sobre la que empezaría a escribir mientras hacía auto-stop.

No es de extrañar, por tanto, que Glorantha tenga un fuerte sustrato mitológico. Esto se deja ver en detalles más o menos evidentes, de los cuales quizá el más notable sea el de las búsquedas heroicas. Según este concepto, un personaje jugador, en determinadas circunstancias, puede acceder al Plano Heroico y recrear uno de los mitos en los que tomó parte un dios determinado. Así, por ejemplo, un personaje puede intentar repetir las escenas por las que pasa el Dios del Sol, Yelm, en el mito que narra su descenso al inframundo y su rescate por parte de otras deidades, o el mito mediante el cual el Humakt consigue su espada, llamada Muerte, y se convierte en el dios de la misma. Tanto el trasfondo del juego como sus reglas permiten algo así. Si el personaje tiene éxito en su recreación del mito, obtendrá algún beneficio o poder (ya que al repetir el mito, se identifica con el mismo dios y con sus poderes).

Es lógico, entonces, que en el suplemento "Glorantha, el Mundo y sus Habitantes", y también en muchos otros, se dedique un espacio sustancial a describir la historia arcaica y la mitología de Glorantha.

El mito es parte fundamental de Glorantha y de RuneQuest, en efecto. Pero en estos suplementos y módulos no encontramos sólo mención a los mitos gloranthanos. Podemos encontrar también una importante presencia de esos mitos "terrestres", de las culturas de todo el mundo, que leía Stafford en sus años jóvenes.

A veces me gustaría saber qué apuntaba el creador de Glorantha en sus libretas de notas mientras esperaba a que algún conductor se parase y aceptase llevarle de gorra; en algunas ocasiones, como la que paso a narrar, me parece que podría atreverme y decir qué contienen al menos un par de hojas de esas libretas. Y digo esto porque hace unos días, hojeando un libro sobre mitología clásica, leí algo que me hizo recordar el suplemento "La Isla de los Grifos".

La edición española conservó la portada de la edición americana original; algo poco usual en la historia del RuneQuest español y todo un acierto en la humilde opinión de este autor.

Hace un tiempo escribí cómo los mapas de las ciudades que aparecen  descritas en este suplemento tienen un aire decididamente micénico. De hecho, la ciudadela sureña de Ockless (que algunas personas poco diplomáticas llamarían la ciudad de los malos, con su peculiar casa real, sus orcos y sus porqueros) comparte muchos rasgos con la ciudad griega (hoy en ruinas) de Tirinto (podeis ver la comparación que hice aquí).

También parece claro que tanto Ockless como Surlt y Nidik, las tres ciudadelas antiguas de la Isla de los Grifos, tienen estructuras centrales que se asemejan a los megarones micénicos: constan de un pórtico abierto con dos columnas, frente a un patio, un vestíbulo al que puede accederse a través de varias puertas, y una sala interior también con columnas.

 
Plano de un megaron micénico, clavado a las salas reales de las ciudadelas de La Isla de los Grifos, y reconstrucción de la entrada a uno de ellos.

Por si fuera poco, si pasamos de la arqueología a la mitología, vemos que ambas ciudades (Tirinto en los mitos griegos y Ockless en La Isla de los Grifos) fueron construidos por gigantes dominados por los poderes de un héroe.

En efecto, según la mitología griega, los muros de Tirinto fueron obra de gigantes (o mejor dicho, de cíclopes). Un tal Preto, hermano del rey de Argos, Acrisio, huyó a Licia perseguido por éste. Ayudado por los habitantes de esta región, regresó a la Argólida, donde ocupó la ya existente ciudad de Tirinto, y la fortificó con la ayuda de los cíclopes.

Si atendemos a la historia de esta familia, veremos otra semejanza entre las leyendas griegas antiguas y la historia de La Isla: en ambos casos, hay tres familiares que fundan tres ciudadelas importantes. Así, Acrisio fundó Argos. Su hermano Preto fundó Tirinto, y su nieto Perseo, Micenas. En La Isla de los Grifos, tres hermanos (o según algunas leyendas, dos hermanos y una hermana) fundan las ciudadelas de Ockless, Surlt y Nidik.

Y si acaso dudábamos de la influencia de la mitología clásica en La Isla de los Grifos, está el detalle que contaré a continuación y que afecta al elemento más carismático del mismo: la Montaña de los Grifos. Recordemos que el suplemento original en el que se basa La Isla de los Grifos se llama precisamente así: La Montaña de los Grifos. 

(La Isla de los Grifos fue una adaptación de La Montaña en la que se eliminaron las menciones a imperios, dioses, criaturas y otros elementos puramente gloranthanos. El objetivo era obtener un suplemento que no estuviera específicamente ligado a Glorantha y por tanto pudiera ambientarse en Glorantha, en la Tierra Alternativa o en cualquier mundo de ambientación fantástica).

La Montaña de los Grifos fue publicada en 1981. Yo no iba ni al colegio cuando ya había americanos viéndoselas con Starnia Rompetormentas o Gondo Holst.

En las secciones dedicadas a la información que pueden dar algunos PnJ importantes a los jugadores, hay un par de referencias a que la Montaña está hecha o contiene materiales preciosos. Por ejemplo, el bardo itinerante Errap Barbacon dice de ella que "se levanta brillando hacia el cielo hecha de metales preciosos". Gondo Holst, ese mercader que algunos no tienen en mucha estima, nos da un detalle curioso: "Mi bisabuelo (...) vió la montaña de los grifos y (...) estaba hecha de oro sólido, y guardada por nubes de grifos, como moscas sobre un cadaver".

Bien, pues resulta que esto coincide con la idea que se tenía, si no en la época clásica, sí en la medieval sobre los grifos. En muchos mitos, el grifo es el custodio de tesoros y objetos valiosos. Una tradición dice que los grifos eran los encargados de defender los tesoros que escondía el desierto de Escitia. Otras leyendas mantienen que los grifos se enfrentaban a los buscadores de oro en los desiertos de esta región por ser los encargados de la custodia de este metal. En otras historias, el grifo anida en montañas de las cuales se extraía el oro, por lo que su hostilidad hacia los exploradores se debe a su instinto protector para con sus crías.

Un grifo tal y como era imaginado por los griegos de la época micénica. Fresco de la sala del trono del Palacio de Knossos. Perfectamente podría estar adornando las paredes de la sala del trono del Rey Yalaring.

Como curiosidad, la historiadora Adrienne Mayor sostiene que el origen de estos mitos reside en que en varios yacimientos de oro de la región de  los Montes de Altái, en Kazajstán y en Mongolia (regiones que precisamente formarían parte de lo que los griegos denominaban Escitia) se han encontrado esqueletos de dinosaurio. Estos restos fósiles serían interpretados por los nómadas buscadores de oro como los restos de monstruos guardianes del preciado metal.

Un grifo volando de vuelta a la Montaña para escarmentar a unos aventureros en busca de botín y gloria. Es difícil encontrar representaciones modernas de estas criaturas que no ofenderían al gusto griego por su horterismo.

En resumen, vosotros mismos podréis juzgar si hay razones para pensar si estos detalles pueden estar inspirados, al menos en parte, en las lecturas de Stafford sobre mitología y literatura antiguas. Por supuesto, esto no quita valor, ni mucho menos, a la obra de Stafford y de los demás autores del suplemento. Carecería de sentido, ya que los mitos son (o al menos eran) composiciones que surgen de la naturaleza humana. Por tanto, se trata de algo vivo, y de hecho, de motivos que surgirán, metamorfoseados, una y otra vez a lo largo de la historia de la humanidad (hay varias manifestaciones actuales que equivalen a los mitos antiguos: desde las leyendas urbanas hasta algunas interpretaciones religiosas). A mi me ha parecido totalmente válido, y hasta refrescante, el uso de la mitología en diversas obras, y en especial en ésta. Quizá me hubiera gustado más si hubiera habido alguna mención al respecto, pero por otra parte, el no tenerla convierte todo esto en una tarea entre detectivesca y enciclopédica que me resulta muy interesante. Sospecho además que este fundamento mitológico pasó desapercibido al resto del equipo compositor de ambos suplementos.

En cualquier caso, estoy seguro de que esta no será la última vez en que algún módulo de RuneQuest, y en concreto La Isla de los Grifos, me hará escribir sobre mitología...
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