Mostrando entradas con la etiqueta Tiendas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tiendas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de abril de 2015

Historias del Forlorn Hope

Es raro, o infrecuente, lo reconozco, que en este blog se hable de Cyberpunk. Pero ahora os cuento.

¡Cyberpunk! Conocí ese juego en los años de la universidad. Dejando el sistema de lado (tampoco puedo hablar mucho de él, porque no lo he leído en profundidad), la ambientación era atractiva. Y lo sigue siendo, aunque en la vida real ya estemos casi en aquel año 2020 en el que todos andaríamos controlados por las megacorporaciones (?), las drogas se usasen masivamente (?) y el acceso a internet se usaría para todo (?).

La lectura de Cyberpunk (el juego de rol) era entretenida. Tenía ese tono chunguillo y macarra, y ese humor negro, pero lo más importante para mi es que a cada página te llevabas una sopresa o veías algo que era formidable. Y justo cuando creías que ya habías leído lo más soprendente, el libro volvía a dejarte boquiabierto con una pieza de ciberequipo, una idea para una partida o un giro de tuerca (¡pero si hay hasta gente viviendo en el espacio!). Es un futuro sombrío, como reza el propio subtítulo, pero al mismo tiempo un alucinante lugar de aventuras.


Hoy voy a hablar de un suplemento y de cómo llegó a mis manos. Se trata de "Historias del Forlorn Hope". Forlorn hope se traduciría como "escasa esperanza". En realidad es una expresión que se usa en lenguaje militar. Se trata de aquellas tropas que se envían a combate con poca esperanza de que sobrevivan.


En el suplemento, Forlorn Hope es el nombre de un bar regentado por y para veteranos de algunas de las cruentas guerras de Centroamérica / Sudamérica (acaecidas entre 2003 y 2010 según la cronología de Cyberpunk). De la contraportada del libro:

"2009: El ERL-601 llevó a cabo su última misión. Habían pasado cuatro años en una salvaje guerra antidroga en Sudamérica, sin apenas respaldo de su país y el enemigo no les daba cuartel. Cuando terminó la guerra, el equipo se reintegró a la vida civil, pero no podían ignorar sus instintos de combate, su adicción a la acción... 2015: El Profesor John Freeman, Capitán del ERL-601, construyó un bar para que se convirtiera en un punto de encuentro para sus antiguos compañeros, y en un refugio para el resto de los veteranos. Lo llamó Forlorn Hope y es un lugar en el que soldados y mercenarios pueden confraternizar con otros que hablan su mismo idioma y conocen la sensación de vivir en el límite".


Tenemos ante nosotros, por tanto, uno de esos suplementos que nos ofrece una "base" potencial para nuestros jugadores, con un montón de PNJs interesantes, posibles patrones y ganchos para aventuras. En ese sentido, el suplemento cumple con esa oferta, y creo que con creces. Se ofrecen las estadísticas y descripciones de unos 20 PNJs que frecuentan el bar, aparte de que en las aventuras (ocho) aparecen bastantes más. El estilo en el que se presentan estos personajes es bastante ameno ya que se hace usando el recurso de narrar las entrevistas que les va haciendo un periodista que está preparando un reportaje sobre este bar.


El argumento de las aventuras me ha parecido muy variado y en general bastante bueno. Tenemos los temas que esperamos para una buena sesión de acción cyberpunk como infiltraciones, extracciones (mirando estos dos términos parece que estamos hablando de odontología, pero así es el argot de este juego), ataques a fortalezas virtuales, expediciones a través de los territorios de los Nómadas, e incluso un viaje a la lejana Europa donde la aventura toma un interesante e inquietante tono a caballo entre lo cyberpunk y el horror gótico. Creo que están bastante bien para introducir en el juego a un grupo de jugadores / personajes novatos.


El libro incluye una historia del grupo de combate ERL-601, de la creación del bar, una tabla para ajustar la dificultad de los escenarios a tu mesa de juego, mapas del bar y alguna cosilla más. Un rasgo agradable es que contiene montones de ilustraciones (algunas mejores y algunas peores), cosa que siempre viene bien para mantener el tono de la ambientación además de para mostrar a los jugadores. Principios de los años 90 cuando no había internet que permitiera decir a los jugadores pues veis esto...".


Y si alguien se pregunta cómo es posible que un suplemento sobre un juego como Cyberpunk llegue así a mis manos, os lo cuento:

Hace unos días, me dirigía a cierto sitio de Madrid cuando de repente me topé con unas mesas llenas de libros a un euro en plena calle. Como no me puedo resistir a cosas así, me acerqué y vi que estas mesas, cual anzuelo para gente como yo, estaban estratégicamente situadas en la puerta de una librería de segunda mano. Últimamente ando un poco desencantado de este tipo de tiendas, pero en este caso, la profundidad del local y la visión de estanterías llenas de apretados volúmenes que se perdían en la oscuridad pudo más que mi racionalidad. Ayudó, todo hay que decirlo, el hecho de que hubiera bastante orden (hay etiquetas con las materias en las estanterías) y los dependientes fueran eficientes y agradables. Como iba con prisa, pregunté por la sección de juegos... sólo por si acaso... estuve curioseando en esta sección, entre más y más libros de fútbol y cartas, hasta que la llamativa portada de "Historias del Forlorn Hope" hirió mis retinas. Cuando vi el precio (cuatro euros), pensé que no tenía excusa para no llevarme ese libro. Haberle dejado allí hubiera sido una traición, y tras su lectura, un claro error.

La tienda, antes de que se me olvide, es Ábaco, y está en la calle Raimundo Fernández Villaverde de Madrid. Aquí tenéis su web.

Por cierto, el libro traía entre sus hojas unos folios con planos a lápiz (evidentemente el trabajo de máster de su antiguo propietario), lo que le da cierto tono nostálgico a la adquisición (no os preocupéis, la nostalgia se disipó cuando vi los subrayados en fluorescente que también venían de propina).


martes, 27 de mayo de 2014

Miniaturas de Dungeons and Dragons (II)

Hoy me apetece romper un poco la serie de entradas sobre RuneQuest en otros idiomas. Y para hacerlo, nada como resucitar una entrada que tenía por ahí a medio escribir, y mejor si es sobre otro juego: así que hoy hablaremos sobre Dungeons and Dragons, aunque será una entrada ligerita, sin mucho fondo.

Hace ya unos meses, experimenté cierto interés renovado sobre Dungeons and Dragons. Por aquel entonces tenía pensado escribir algo sobre mis sensaciones acerca de este juego, pero cuando leí en la Frikoteca (ha llovido ya) que había sido su 40 aniversario (del juego, no del blog), tuve más ganas todavía de hacer algo relacionado con este tema.

Llego un poco (muy) tarde a la celebración del "día de D and D", que se celebra el último domingo de Enero. Pero aún así, me gustaría que esta entrada sirviera como mi pequeño homenaje al juego y celebrar su 40 aniversario.

Dejo para otro día mis recientes lecturas sobre la 4ª edición, Pathfinder y algún otro producto afín, y las opiniones que me he hecho al respecto. Y vuelvo a sacar de la caja de zapatos en la que están guardando polvo esas cajas de miniaturas de Dungeons and Dragons que me compré hace ya la friolera de 2 años y pico. Reconozco que no he tenido mucha ocasión de usarlas, y es probable que nunca se usen. A pesar de ello, creo que para un máster con algo de imaginación sería fácil encontrar algún uso para estas figuras tan chulas.

El objetivo de esta entrada, pues, es el siguiente: pasar un rato relajado descubriendo junto a vosotros los contenidos de la primera caja de las dos que me compré (podéis recordar aquí las 4 primeras figuritas que me tocaron).

Sin más, a continuación las 4 miniaturas restantes de la caja:

Tenemos en primer lugar al "Skeletal Reaper" o Cosechador Esquelético.
Evidentemente, nos recuerda mucho a la clásica representación de la Parca y desde un punto de vista más friqui, al personaje de Mundodisco. La figurita está muy bien hecha, pero a mi precisamente me deja un poco frío por parecerme poco "fantástica" (es más bien "mitológica"). Eso sí, nadie puede decir que no pueda representar un esqueleto en RuneQuest armado con una temible guadaña. ¿Alguien quiere probar a enfrentar su aventurero con una criatura tal?


El siguiente en salir de la caja es un "Guardabosques de la Liga Libre" (Free League Ranger).

Como podéis ver, se trata de otra figura, que como pasaba con el "Héroe de Valhalla", bien puede servir para representar a un Personaje Jugador o a un aliado. En algún juego tipo Dungeons and Dragons sería quizá un semielfo (será que me recuerda a Tanis de la Dragonlance). En RuneQuest podría ser un orlanthi (aunque ellos prefieren las armas de filo); esto último me lo sugiere sobre todo el aspecto céltico de la capa y el broche. Podría ser, como guardabosques o forajido, un gran personaje en Pendragón o Príncipe Valiente.

Os pongo también otra foto encontrada en la red, donde se resaltan más los colores de la figura.


En mi caso, la figura tiene una cara un poco distinta. Supongo que son variaciones debidas al proceso de fabricación de las mismas. La cosa es que mi miniatura tiene cierto parecido con Chuck Norris. Lo que no tiene por qué ser un defecto, sino más bien lo contrario.

La penúltima figura se resiste un poco a salir de la caja... esto me extraña. Pero todo tiene su explicación: ¡menudo pedazo de miniatura! De veras que no esperaba algo así cuando compré la caja. Me cuesta un poco encontrarle la cara a esta bestia, pero ahí la tiene, contraida en un gesto de rabia primordial. Es un "Water Elemental".


Teniendo RuneQuest en la cabeza, es fácil imaginar con esta figura un elemental de agua, es decir, una ondina... Así que esta figura es... sí, una ondina... Y si alguien pone cara de extrañeza... bueno, en ningún lado se dice que las "ondinas" de RuneQuest tengan que ser obligatoriamente femeninas... y tampoco puede decir nadie que esta figura no lo sea.

Sea ondina u ondino, esta figura abulta lo suyo. Su altura y ancho es como 2 veces la de un personaje humanoide como el Guardabosques anterior. Eso me hace preguntarme cuál sería su tamaño y sus valores de juego si quisiera usarlos en RuneQuest.

Digo esto porque en RuneQuest, el "tamaño" de los elementales se clasifica por metros cúbicos, en lugar de usando la característica TAM. Es una cosa curiosa que da para hablar sobre ella en otra entrada. Porque, a efectos de comparación, ¿a cuántos metros cúbicos equivale un ser humano medio? Pues no está tan claro. Para un ser humano de 100 kg, una centésima de metro cúbico. Así que cuando en RQ te ponen de ejemplo un elemental de 1 metro cúbico, aunque pensemos en un cubo de 1 metro de arista... es más realista pensar que es "algo" que pesa una tonelada, es decir, más de 10 veces nuestro peso.


Y terminamos con... la Caballería del Colmillo del Trueno ("Thundertusk Cavalry").

Si el jinete no tuviera ese aspecto tan decididamente enano, esta figura podría representar muy adecuadamente una de las razas características (y más crueles) de Glorantha. Seguro que lo habéis adivinado: los Jinetes de los Colmillos. Pero en realidad, es difícil suspender la credulidad y ver aquí un Jinete. Para ello el jinete tendría que tener una cara hocicuda y colmilluda en lugar de las barbas de este enano. Se podría esculpir una cara así a base de masilla... pero sería arruinar la figurita para obtener un resultado cuestionable (las barbas seguirían sobresaliendo por debajo).

¿Y un nómada de Prax, quizá? Bueno, sin tener en cuenta que los nómadas (ni sus monturas) suelen ir tan armados, me temo que los jabalíes no están entre las criaturas usadas como montura por los nómadas de Prax. Hay alticamellos, bisontes, impalas, lagartos gigantes, avestruces, rinocerontes, antílopes sable y cebras (y hay carros tirados por humanos para el caso de los morocanthes).

A pesar de no ser muy gloranthana, en mi opinión, esta es la figura más espectacular que me ha tocado en esta caja.

He aquí otra vista de esta fantástica miniatura.


Las figuras me siguen pareciendo una pasada. Lamentablemente no recuerdo el precio, pero me parece que estaba entre 15 y 20 euros por caja. Esto arroja un precio máximo de 2 euros y medio por miniatura... precio que creo que valen de sobra. Para el interesado en saber más, corresponden a la expansión "Blood War".

Por supuesto, como siempre que saco estas miniaturas a que les de el aire, me imagino usándolas para ambientar una partida. Lo malo, como también se os habrá ocurrido, es la disparidad de figuras.

Muy acertadamente lo reflejó John Kovalic en una tira de Dork Tower. En ella, los jugadores se iban topando con monstruo tras monstruo, sin relación o coherencia alguna entre ellos, hasta que descubrían que lo que pasaba era que el máster estaba generando encuentros a base de sacar miniaturas de cajas de éstas. Me hubiera gustado pegaros aquí esa tira, pero es tarea imposible dar con ella el abismo de Google. La próxima vez que me acerque a mi colección de revistas Dragon, intentaré hacer una foto o anotar en qué número salió.

Y una reflexión final: qué bueno es tener editoriales potentes en temas de rol. Todos despotricamos en algún momento de las decisiones y productos de las empresas "grandes" que tienen rol entre sus productos. Pero en realidad es genial que existan, porque pueden permitirse sacar al mercado cosas como estas miniaturas que podemos comprar para usarlas en otros juegos, o simplemente para admirarlas, y que quizá otra editorial no podría permitirse.

Aquí me despido, no sin recordar que aún tengo pendiente abrir otra caja de 8 miniaturas pendiente de abrir... en próximas entradas, les echaremos un vistazo juntos. Saludos dugeoneros.

sábado, 1 de febrero de 2014

Medio kilo de dados

Una de las cosas más sugerentes que tienen los juegos de rol son sus dados.

Aunque hay muchos juegos que usaban exclusivamente dados de seis caras (es decir, lo que la mayoría de la gente llamaría "dados" sin más), como el Star Wars (el primero que recuerdo que lo hiciera, en España al menos), lo típico es que la afición del rol estuviera ligada al uso de dados de formas inusuales y colores y acabados llamativos.

Así, cuando uno se introducía en esto del rol, lo de los dados era algo que llamaba mucho la atención.

Por una parte, el que un juego necesitase dados tan especiales hacía pensar que debía ser un juego "serio", complicado y lleno de mecanismos nunca vistos en otro tipo de juegos. ¿Cómo podía un juego necesitar tanta variedad de dados raros?

Por otra parte, el contemplar las mesas llenas de tantos dados de variadas formas era promesa de diversión ¿Para qué se usaría cada dado? O mejor dicho, ¿para qué emocionante acción podría usarla? ¿Y qué resultado me depararía?

La compra del primer "set" de dados era una especie de ritual de iniciación del jugador de rol; un momento importante y emocionante. Luego se pasaba uno un rato en casa haciendo rodar los dados y volviéndose a preguntar cuándo tendría la ocasión de hacer rodar esos dados (no imaginábamos entonces que algunos como el dado de 12 rodaría bien poco).

Yo compré mi primer set, si no recuerdo mal, en una papelería de mi barrio que empezó a vender cosas de rol cuando comenzaba la expansión de estos juegos, allá por 1990. Pero luego el rol declinó, y eso de poder comprar dados y manuales de rol en la mia papelería en la que te habías comprado los libros de texto pasó a convertirse en algo poco frecuente. Por tanto, hasta hace no mucho, habría apostado por que los únicos sitios donde podían encontrarse dados poliédricos eran las tiendas especializadas.

Sin embargo, hace un par de años me llevé una sorpresa en una tienda tipo Abacus de un centro comercial cercano a donde vivo. Es por cierto una pena que haya cerrado recientemente, porque aparte de tener libros, música y juegos, era uno de los pocos sitios donde podían encontrarse juegos y cómics. En cualquier caso, no esperaba encontrar ahí bolsitas de plástico con dados de 10 caras, a pesar de ser un establecimiento donde podían encontrarse artículos de ocio y literatura digamos "poco convencionales". La bolsita incluía 6 unidades por 2 euros aproximadamente (acabo de confirmarlo precisamente en uno de los catálogos de Abacus: Razonamiento matemático). Eso sí, eran dados muy sencillos, completamente blancos, con el número en negro. De todos modos, me pareció sorprendente encontarlos en una tienda no especializada en rol, y además a un precio bastante asequible.


Puede verse en la foto extraída del catálogo, que estas tiendas ofrecen además otros muchos tipos de dados (eso sí, ya de seis caras), que pueden aprovecharse para algún juego existente o para estimular la imaginación del aficionado a crear reglas.

Otra sorpresa, aunque menos rolera, la tuve en una tienda de la cadena danesa Tiger. Ahí lo que encontré no fueron dados poliédricos, sino unos blisters de 12 dados de seis caras , transparentes, en colores muy vivos. El precio, como muchas de las cosas que pueden encontrarse en esas tiendas, era insultantemente bajo: 2 euros. No me pude resistir, así que por algún cajón de casa andan esos dados de alegres colorines. Cuando había renunciado a poneros una foto de estos dados, por no encontrar rastro alguno en la web de Tiger, leí un artículo de FrankenRol donde ¡Roberto D.G. mencionaba los mismos dados!. La entrada está aquí (no pego la foto en mi blog porque no he pedido permiso al autor de Frankenrol y además, así visitáis su estupendo blog si no lo conocéis ya). Lo malo de que no haya página de Tiger con los dados es que significa, me temo, que no los tienen ya en stock así que tendréis suerte si los encontráis (lo que además convierte este comentario, me temo, en algo bastante inútil para alguien que estuviera pensando en adquirirlos).

Por último, no puedo evitar una mención a los dados arrebatados a otros juegos (mismamente el parchís). Hay quien en alguna visita al todo a cien si se pasa casualmente por la sección de juguetes, no puede evitar fijarse en los paquetitos con dados y pensar ¡qué fácilmente pueden encontarse ahora dados, hasta en estas tiendas! Dan ganas de comprarlos sólo por su disponibilidad, echar una partida a algún juego que los use o inventar un juego para usarlos por el placer de hacerlos rodar.

Y pensando y pensando sobre dados, me vino a la cabeza que hace ya la friolera de ¡más de 5 años! (cómo pasa el tiempo) hablé de Chessex y su "Pound-O-Dice": una libra de dados defectuosos por 31,95 dólares. La vida sube, ya que cuando escribí la anterior entrada, estaban a 28 dólares. En Amazon, eso sí, pueden encontrarse a precio algo menor si busca un poco.


Chessex advierte de que se trata de dados "factory-second". Es decir, dados con alguna tara, mayor o menor. En la red hay testimonios de algunos clientes que han comprado estas bolsas y no han quedado muy sarisfechos. Se quejan de que estas taras son demasiado serias, haciendo imposible usar el dado para jugar (más que "taras", serían defectos que deberían haber llevado a tirar el dado a la basura: dados golpeados o desgastados, por ejemplo). También hay que tener en cuenta que el contenido es puramente aleatorio. Mientras que tendemos a pensar que eso significa que "nos van a tocar" dados de todas las formas y colores  (y podríamos decir que Chessex con sus fotos propicia este pensamiento), es perfectamente posible que nos toquen (como se quejaba un comprador) 30 ó 40 dados de diez caras de un feo color gris, o un montón de dados de seis caras con unas extrañas marcas que se usaban en algún juego de mesa perdido en el olvido y que nos pueden servir para poco. Aunque haciendo honor a la verdad, y a partir de los testimonios y las fotos que ponen algunos compradores en la red, hay que decir que estas situaciones no son las más frecuentes y que casi todo el mundo acaba satisfecho con su compra.

Una duda que surge es: ¿cuántos dados son una libra de dados? Según Chessex, estamos hablando de unos 100 dados. Con las siguientes fotos subidas por compradores de la Pound-O-Dice podemos hacernos una idea del número y aspecto de lo que puede encontrarse en una de estas bolsas:





La peculiaridad de este producto es que te pueden tocar dados poco comunes aparte de los poliédricos (se menciona el dado de 100 caras) y "fallos" curiosos: por ejemplo, dados "bicolores", que se producen cuando en el molde entran plásticos de dos colores (lo que ocurre cuando se pasa de fabricar dados de un color a otro color distinto), dados con burbujas, dados de 4 caras con un número en cada cara (en lugar de lo típico de tener 3 números)... si echáis un vistazo detenido a las fotos de arriba, podréis encontrar varios ejemplos de algunos de estos dados.

Por cierto, hay que mencionar que Chessex también ofrece bolsas "pound-o-dice" con una libra de dados de 6 (exclusivamente) y la monstruosa "Box-O-Dice": 30 libras de dados por 325 dólares. Es decir, la friolera de casi 14 kilos de dados.

Mientras que en el 2008 Chessex tenía la exclusiva sobre este original producto, ahora parece haber competencia. Wiz Dice es una pequeña y joven compañía especializada en dados. Una de sus ofertas es la bolsa de 100 dados.

Estamos hablando en este caso de dados en perfecto estado (no "factory-second"), sin taras. La compañía dice que cada bolsa contiene dados de las seis formas clásicas en diferentes colores. Garantizan que tendrás dados de al menos 6 colores distintos. En este caso el comprador no debe esperar rarezas, por lo que puede ser la mejor opción para el jugador más interesado en hacerse con un montón de dados variados que pueda usar para jugar que en el buscador de curiosidades. El precio es además muy atractivo: unos 20 dólares en Amazon.

Tanto Chessex como Wiz Dice incluyen una bolsita con un conjunto de 6 dados (un set completo en este caso, es decir, un dado de cada tipo).

Por cierto, una de las distribuidoras de estos dados es Bry Belly, una compañía distribuidora que comercia con una amplia gama de productos: desde artículos para bingo hasta extensiones de pelo. En su catálogo tienen bastantes packs de dados. Me ha llamado la atención que venden paquetes de dados de casino usados: no había caído en que esos dados sí que deben de gastarse a menudo y tienen que renovarse; no me extrañaría que hasta hubiera una ley o algo parecido sobre ello.

Por último, Dragon Fang (el proyecto personal de Russell Herschler, un diseñador gráfico, que vende directamente sus productos) también tiene su propia "libra de dados".


En la página de Herschler, éste dice que la bolsa contiene más de 100 dados y afirma que contiene dados de los "típicos" poliédricos: D4, D6, D8, D10, D12, D20, D10 "percentil"; es decir, en principio no encontraremos dados peculiares (específicos de algún juego, o más raros como D100, etc.) como puede ocurrir con la de Chessex. Se hace hincapié en que la bolsa abunda en D10, D20 y D6. Su precio es de 19,95 dólares (sin gastos de envío). Eso sí, se advierte de que no es probable encontrar sets completos (es decir, los 6 poliedros con el mismo color y diseño). Lo curioso es que Dragon Fang dice que estos dados son de Chessex; parece que ha visto que hay gente interesada en esto de las bolsas de dados y han llegado a algún acuerdo con Chessex para que les venda sets incompletos a un precio al que obtiene algún beneficio. En principio tampoco tenemos aquí dados "curiosos" ni con defectos, con lo cual si se busca una gran cantidad de dados sin curiosidades ni sorpresas, puede ser una buena opción.

En resumen: si alguien no puede resistir la tentación de saber qué se siente al sopesar en la mano casi medio kilo de dados, ahora tiene más opciones que la Pound-O-Dice de Chessex. A mi desde luego me entran ganas de pedir oferta de los gastos de envío, y probablemente lo haría con Chessex, porque tengo ya suficientes dados "normales". Eso sí, si finalmente resulta que lo que consigo es una libra de dados feísimos... avisado estaba.
Y vosotros, ¿os plantearíais comprar estas bolsas llenas de dados?

Un saludo, y cuidad vuestros poliedros.

sábado, 17 de noviembre de 2012

El futuro de los juegos de rol

Con un título como éste, la entrada que me dispongo a escribir podría ser un voluminoso tomo de cientos de páginas, o una entrada que se extendiera a lo largo de varias entregas, aderezada con comentarios de fans, estudios sobre ventas y editoriales y proyecciones de mercado. Será todo lo contrario: una simple reflexión breve surgida a partir de un intercambio de mensajes por Whatsapp.

Mi amigo Javi, rolero desde los 12 años, conocedor de todos esos extraños juegos de los que yo apenas he oído hablar, fan a muerte del GURPS y futuro (espero) máster de una partidilla de este sistema nos contaba que esta mañana se ha pasado por el Arte 9 de Manuel Becerra. Y que el panorama no era muy alentador en lo que a presencia de material rolero se refiere: "poquísimo de rol abajo, todo minis, tablero e incluso poco de cartas" ha sido su testimonio sobre el estado de la afición a la fecha.

No es cuestión de ponerse tremendista, porque como sabemos, el rol no está tan muerto como parece, pero nos hemos puesto a pensar. Reflexionaba Javi "¿se extinguirá el rol? ¿sobrevivirá?". Y es una buena pregunta sobre la que, como decía al principio, uno puede tirarse horas y horas elucubrando. Es un tema que preocupa a muchos roleros, también: es frecuente encontarse esta reflexión en blogs y foros sobre el rol.

Así que os cuento mi opinión.

Como yo le decía a Javi, creo que el rol sobrevivirá. Me refiero a dentro de 10, 20, 30 o 50 años. O 100. Es una forma de ocio muy peculiar, con unos rasgos característicos que otras formas de ocio pueden aprovechar o emular, pero no copiar al 100%. El rol es distinto, y esa distinción es la que le hará sobrevivir.

De hecho, lleva ya sobreviviendo más de lo que nos creemos. Le decía yo a Javi que, sí, el rol pasó ya su época dorada, que coincidió con nuestra juventud. Pero pensándolo mejor, puede que me equivoque, porque quizá el rol haya tenido más de una época dorada. La tuvo sin duda cuando nació en EEUU, cuando me atrevo a decir que esa época dorada se prolongó durante una década o década y media. La tuvo luego en España, yo diría que entre el 89 y el 94, por poner unas fechas (coincidiendo con el esplendor de Joc Internacional); pero mientras la estela de los juegos de rol de fantasía medieval se apagaba un poco, surgieron los juegos de White Wolf y su Sistema Narrativo, resucitando otra vez el interés de los jugadores veteranos y atrayendo a mucha gente al hobby. Y en ese caso, por existir más medios técnicos y mejor comunicación entre todo el globo, la explosión fue casi simultánea tanto en América como en Europa. 


Pero a pesar de ello, ¿entrará o ha entrado el rol en crisis como forma de ocio y se ha debido ello a sus características diferenciadoras? En primer lugar, hay que decir que el rol, precisamente por esas características, nunca ha llegado a ser una forma de ocio mayoritaria o muy popular. Me refiero a que es un hobby que necesita la presencia de varios jugadores, que exige un nivel de preparación para el máster, que va a preparar la partida, y para los jugadores, que deberán tener un mínimo conocimiento de las reglas; hablando de éstas, se basa en unas reglas que requieren, en mayor o menor medida, ser memorizadas y que suelen incluir el manejo de conceptos matemáticos; no es visual, sino que se desarrolla en la imaginación de los jugadores; no es competitivo... Todas esos rasgos (que para mi constituyen virtudes de estos juegos) no se encuadran muy bien en la época actual, en la que se busca un ocio más sencillo, menos exigente en su preparación y desarrollo, y una gratificación más inmediata. Como decía Carlos de la Cruz en su entrada sobre D&D 4 (que tiene mucho que ver con este tema), ¿para qué molestarse con los cálculos sobre posibilidad de impacto y de daño, si un MMORPG (PC, consola, smartphone...) ya hace todos esos cálculos por mi? Y yo añadiría: ¿para qué imaginar los escenarios que me describe el máster, si ya puedo ver magníficas animaciones en mi pantalla?.

En segundo lugar, yo creo que sí, que el rol sobrevivirá. ¿Cómo, en qué forma? No lo sabemos. Probablemente seguirá habiendo rol en las tiendas; o quizá quede sólo para el mercado online. No creo esto último. Seguirán existiendo tiendas "físicas" especializadas en rol, aunque seguramente menos todavía que las que a día de hoy están activas. Podemos imaginar dos "límites" o cotas que, dibujadas en un gráfico, maracarían los límites a los que llegará el rol. Un límite lo fijarán las predicciones más optimistas; otro, el contrario, las predicciones más negativas, el caso peor.

En el caso peor, como digo, el rol seguirá sobreviviendo, aunque de manera vestigial. (Algunos dirán que el caso peor supondría la desaparición del rol, pero ésa no es mi creencia; una desaparición total es algo completamente irreal). Podemos pensar en otros juegos no demasiado mayoritarios (que me perdonen sus aficionados). A día de hoy, aunque quizá no lo sabemos, hay aficionados al go (el juego oriental). Y al ajedrez (y de éstos, más de los que nos pensamos). Y a montar y pintar ejércitos napoleónicos, y hasta a enfrentarlos sobre un diorama con riesgo de que se le salte la pintura a algún soldado. Y todos estos hobbies tienen sus aficionados, sus clubes, sus encuentros, sus tiendas, y hasta sus revistas especializadas y jornadas, en ocasiones. En el caso peor, el rol caerá a un nivel de afición y de mercado igual al de estos hobbies, de los cuales el ajedrez, por razones históricas, es quizá el que tiene una presencia más revitalizada (este mismo fin de semana se celebran unas jornadas de este juego en la Estación de Chamartín de Madrid). 


En el caso mejor, el rol se seguirá vendiendo, aunque también se habrá convertido en una forma de ocio "minoritaria"; algo que el 90% de los chavales no conocerán y que tendrán por algo raro, algo tan "raro" como si nosotros, a los 16 años, hubiéramos a nuestra panda jugar al ajedrez (aunque en mi panda sí que llegamos a jugar al ajedrez alguna vez, hasta en un bar durante un concierto, por correspondencia u online más adelante... desgraciadamente sin mucha continuidad). En ese caso mejor, me gusta comparar el rol con los actuales juegos de mesa, que se siguen vendiendo (tanto clásicos como Risk o Monopoly como nuevas creaciones). No tengo mucho contacto con chavales de entre 10 y 18 años, pero por lo que oigo, parece que lo usual es jugar con las consolas; no creo que muchos queden o quieran pasar una tarde jugando al Risk, aunque por supuesto dependerá de muchos factores (principalmente la edad; a mayor edad, mayor interés por juegos de mesa y similares, mayor capacidad de pensamiento abstracto e interés por algo que no sea ver resultados inmediatos de mis acciones en una pantalla). Así que en el mejor de los casos, se seguirá jugando al rol al mismo nivel que a los juegos de mesa, aunque reconozco que en ese caso la comparación sería con un juego de mesa de popularidad media (no el Monopoly o el Trivial, por poner un ejemplo). Existirán tiendas donde poder comprar rol; más que en el "caso peor", aunque seguro que no llegarían a centros comerciales (en los que sí podemos encontrar juegos de mesa más populares)... ni al catálogo de juguetes de Navidad (en los que al parecer sí llegó a verse algún HeroQuest -el de tablero- en su día...). 


El hecho es que los niños siguen aprendiendo a jugar en tablero con el parchís y la oca. Se siguen vendiendo dominós y ajedreces hasta en las tiendas de barrio de los chinos (si no se vendieran... no los tendrían). Las cartas siguen presentes en veladas de todo tipo. Los niños y jóvenes siguen aprendiendo lo divertido que es tirar dados, probar estrategias, y seguirán buscando ese "algo más" que los llevará al rol. Se seguirá jugando, eso seguro. ¿Quién jugará al rol (al de "toda la vida", de dados, fichas, mesa y amigos), cómo y cuándo? No lo sabemos; sólo el tiempo dirá. Lo más probable es que se configure como una diversión de pocos, que haya que buscar mucho para encontrar dónde comprar material, más según vayan pasando los años, que se considere un juego "elitista" o "para raretes" (me suena ésto último), que sólo sobrevivan 2 ó 3 editoriales y juegos considerados unánimamente "clásicos" (nos guste más o menos) como Dungeons and Dragons... o, como ha pasado otras veces, que la realidad nos sorprenda con una vuelta de tuerca que nadie podía haber previsto.

domingo, 29 de julio de 2012

De rol y ferias del libro

La historia que hoy os cuento comienza hace ya más de dos meses, cuando en la ciudad en la que vivo montaron una "feria del libro antiguo y de ocasión" (o lo que gustan de llamar así).

Debo decir que a mi me gustan bastante estas ferias. Quizá ya no me despierten la ilusión de hace tiempo, pero me sigue picando el gusanillo de mirar entre los libros, y si me entero de que ha habido una de estas ferias y por alguna razón no he podido ir, me queda cierta sensación de desasosiego, como si hubiera perdido la ocasión de encontrar un Necronomicón perdido de segunda mano (y por tres euros).

Pero lo cierto es que, sin ánimo de ofender, esta feria del libro a la que sí pude ir no sé yo si merecía el nombre de "libro antiguo"... ni tampoco lo de "de ocasión".

Normalmente estas ferias, cuando se hacen en plan serio (por ejemplo la decana que se organiza todos los años en el Paseo de Recoletos de Madrid), agrupan a librerías de muy distinto tipo y pelaje, que a grandes rasgos podemos describir a partir de sus dos extremos.

Por un lado está la "librería de antiguo", caracterizada por sus libros de 100, 200 años y más, ediciones princeps, libros de precios exorbitantes (y desorbitados), a las que sólo suelen acercarse dos tipos de paseantes: bibliófilos y despistados. La principal diferencia entre ambos es el tiempo que permanece el libro entre las manos de los susodichos tras comprobar que el precio supera los 30 euros (en el caso de los despistados, entre los que me encuentro, fracciones de milisegundo). Los bibliófilos son gente curiosa, que aunque merece todo mi respeto, muchas veces más que afición a la lectura la tienen a los libros como objeto, sea por su antigüedad, su rareza o su belleza como obra de arte. En no pocas ocasiones se dedican tan sólo a algo tan gris como es la especulación de libros (compro por un pastón y vendo a un pastón y medio); algo que por desgracia puede estar ya tocando al mercado de libros de rol desde hace tiempo.

En el otro extremo se encuentra la "librería de lance", y su versión dura: el puesto de mercadillo donde lo mismo te venden chatarra que libros. Entre ambos extremos podemos encontrar multitud de variantes, que componen la colorida muestra de librerías de estas ferias. Las que más abundan, quizá, son las tiendas de libros "al peso", donde abundan las reediciones de obras a las que ha caducado el copyright (viejos clásicos de la literatura) y por tanto se sacan a precios bajísimos, colecciones de las que regalan periódicos y libros viejos (algunos muy interesantes) que sospecho que pasan de lote en lote entre libreros.

Yo no hace demasiado que he llevado al mundo de los mercadillos y ferias de libro antiguo mi afición por encontrar viejos manuales de rol descatalogados, como tenía que acabar ocurriendo. Por tanto, ya no sólo sigo buceando en las estanterías olvidadas de tiendas de cómics y rol, sino que ahora los que me quieren tienen que soportar que al pasar cerca de un mercadillo o feria se me pongan los ojos saltones y empiece a respirar entrecortadamente, hasta que tengo la ocasión de dar al menos una vuelta rápida por los puestos, fijándome con ojos de rapaz en los lomos de libros de tamaño folio (que para mi decepción suelen ser comic books), a ver si en alguno distingo el codiciado logo rojo/naranja oscuro y negro de Joc Internacional...

La verdad es que echando la vista atrás, creo que no soy el culpable de esta nueva adicción. La culpa la tiene aquella mañana en un mercadillo en la que mientras paseaba la vista sin objeto concreto (o mejor dicho, revisando mecánicamente sin mucha esperanza de encontrar algo que mereciese la pena) encontré un ejemplar de "El Portal de Karshit" de RuneQuest (la historia completa está aquí) perdido entre colecciones de Cimoc, 1984 y el magazine de Ana Rosa.

También hay otro caso. Recuerdo ahora haber visto módulos en español de Dungeons and Dragons en otro mercadillo, entre libros infantiles (algunos dirán: es lo que son). Yo en aquella época no estaba tan interesado por D&D, así que lo dejé correr (al fin y al cabo, no podía seguir metiendo libros y libros en casa), cosa de la que ahora me arrepiento. No recuerdo la edición, pero por algunos detalles que recuerdo sobre colores y dibujos de las portadas, diría que para más inri, serían de la primera... es decir, que dejé pasar la posibilidad de hacerme con unos módulos que pueden considerarse "reliquias" de la historia del rol en español (apurando un poco).

Y hace no tanto encontré un ejemplar de RuneQuest Básico en la librería de segunda mano Alcaná, que se encuentra en el barrio madrileño de Tetuán y cuya fantástica página web (permite búsquedas y pedidos) os recomiendo que visitéis por si las moscas.

Aparte del coleccionismo y cierta dosis de romanticismo o nostalgia por el "rol viejo", la crecida de los precios que últimamente se vive en el rol descatalogado también tiene que ver en este afán de encontrar alguna ganga en tiendas de rol, ferias del libro, mercadillos o donde sea, aunque tengo que reconocer que a mi lo que me mueve principalmente es esa nostalgia de la que hablaba. Por cierto sobre el tema de los precios, no puedo más que estar de acuerdo con la fenomenal entrada de El Faterblog en la que habla de las barbaridades que hemos visto todos en alguna ocasión (Precios sin norte).

Volviendo al presente, en la feria del libro antiguo a la que me refería al principio... ¿había rol? Sí, lo había. ¡Y de Joc! Pero... no lancemos las campanas al vuelo. Se trataba de módulos de James Bond, un juego que siempre me ha parecido muy curioso porque la forma "normal" de jugarse es en esquema Máster + un jugador (nada de la "compañía" de jugadores típica del rol, especialmente de fantasía; en James Bond, el libro parecía "ofenderse" si considerabas la posibilidad de jugar con más de un jugador - como mucho, dos). Por lo demás, los módulos de este juego solían estar muy currados y contener multitud de entregables (mapas, planos, informes, etc) para el jugador.

Un juego muy respetable, pero no de mis preferidos de Joc. Pero al verlos, y creyéndome que era el último día de la feria (el puesto estaba a medio montar), la adrenalina se apoderó de mi y cometí un error de novato: mostrar interés.

Digo error porque ciertos libreros, azuzados por la crisis y por la proverbial habilidad "puño-cerrado" del friki medio (a su vez provocada por lo exagerado de los precios del gremio) han aprendido a recalcular el precio de sus libros en función de la dilatación de la pupila del cliente potencial, la sudoración en su labio superior, o directamente las preguntas que se nos escapan a algunos pardillos.

El problema es que el puesto estaba a medio montar no porque fuera el último día, sino porque era el primero. Si lo hubiera sabido, no hubiera preguntado, sino que simplemente me habría pasado al día siguiente a curiosear. Pero en esos momentos, pesó más la posibilidad de que el libero tuviera alguna joya ya guardada que nunca volvería a estar tan cerca de mi.

Reconozco que durante el intervalo que medió entre mi pregunta sobre si tenía más de la misma editorial y el momento en el que me mostró triunfante un ejemplar de "Cazafantasmas" sentí verdadera emoción. Desgraciadamente, tampoco es éste uno de mis juegos favoritos de Joc (alguno se lo imaginaba), aunque tengo curiosidad sobre el bestiario.

Algo debió ver el vendedor en mi cara que le hizo buscar en sus recuerdos. "Creo que tengo algo de Príncipe Valiente". Golpe crítico. "... pero esos son un poco más caros". Increíble la adaptación al medio del vendedor, ¿verdad? Balbuceé que eso me parecía más interesante, pero para mi decepción el vendedor me dijo que no los tenía a mano, que volviera en unos días, para luego pasar a contar cómo se había hecho con una "nave" de libros. Realmente tengo que decir que gran parte de los libros estaban en unas condiciones bastante malas, apestando a humedad y con grados variables de deterioro; los de James Bond se salvaban por la mínima. Me fui del puesto con la promesa de que buscaría en las cajas que le quedaban por desmontar.

Volví a los dos días; el vendedor no estaba, y la chica que le hacía la suplencia, aun con buena voluntad, no pudo ayudarme. No le sonaban esos libros, y su jefe no le había comentado nada. Idem respuesta cuando volví un par de días después. Despechado, me llevé un ejemplar de "Panorama para Matar" con las cubiertas un tanto deslucidas por un euro. Más tarde en casa, me di cuenta de que como mi mujer me había advertido, ya tenía un ejemplar de ese libro...

sábado, 28 de enero de 2012

Dos aventuras para Oráculo

Oráculo fue uno de los juegos denostados de la época dorada de Joc Internacional. Quizá por su mala fama, o por pertenecer a esa época en la que cualquier juego de rol que apareciese en el mercado era una novedad interesantísima, siempre me llamó la atención.

Se trata de un juego de factura nacional ambientado en el mundo de la mitología griega, que fue publicado en 1992.

El juego intentó introducir algunas ideas novedosas, tanto en la mecánica de juego como en la forma de dirigir las partidas. En el tema de las reglas, por ejemplo, basaba algunas de las decisiones en tiradas de una moneda (al estilo de Príncipe Valiente pero de forma bastante más simplificada: en su forma más sencilla, se tira una moneda, teniendo éxito si sale cara y fallando si sale cruz). Sin duda, eran reglas orientadas a obtener un estilo de juego más narrativo y una atmósfera más próxima a los mitos griegos que quizá no se supo apreciar en su día.


Otra característica que suponía una diferencia de otros juegos, era que en Oráculo la muerte no era el final. Si uno de los personajes jugadores moría, los demás podían montar una expedición al Hades, al reino infernal, para recuperar a su compañero. Esto es algo que me recuerda a las Búsquedas Heróicas de RuneQuest y que casa bastante con los mitos griegos (la relación entre ambos conceptos no es casual ya que la Búsqueda Heróica de RuneQuest probablemente nació gracias a las lecturas de Stafford sobre mitos de varias culturas antiguas, donde el mito del héroe que viaja al otro mundo aparece repetidamente). Por último, en Oráculo, el Máster o más apropiadamente Moira (personificaciones del destino según la mitología griega), fija el destino de los jugadores (y por tanto el transcurso de la partida) de una manera más rígida que en otros juegos. Este efecto se contrarresta con la opción que tiene cada jugador de declararse protegido de algún dios olímpico, pudiendo reclamar en su caso la intervención divina contra la que ni la Moira podrá oponerse.

En su día, no hace más de dos años, conseguí leerme el manual. Encontré buenas ideas mezcladas con otras que, aunque entusiastas, quizá pecaban de demasiada indefinición y que probablemente fueron las que causaron las críticas en su día. Anteriormente, llevado por mi afán de completismo, había encontrado el único suplemento para el juego que se publicó "Atlántida" (1994) en una tienda del centro de Madrid, donde estoy seguro de que aún quedan copias al precio dudoso (¿demasiado caro para un producto al que nadie parece encontrarle interés? ¿demasiado barato para tratarse de un libro que ya no se edita ni apenas puede encontrarse por otro medio que no sea Internet?) de 6 euros.

Hoy he recordado este juego porque en la web sobre juegos de rol Las Partidas de Pepe encontré una mención a dos aventuras publicadas por Oráculo. Estas aventuras aparecieron en tres números (la segunda aventura tiene 2 partes) de la extinta revista Líder, números que podemos disfrutar escaneados por obra y gracia de dos aficionados por los que brindo siempre que tengo ocasión en agradecimiento a su labor de escaneo y mantenimiento de la cultura y que se identifican bajo el título de "Sinergia del Rol" (aquí la página y aquí su blog).

Ambas aventuras están escritas por Lluís Vilalta pudiendo considerarse, en palabras de su autor, la segunda como coninuación de la primera. Estamos por tanto más bien ante una pequeña campaña.

En el número 36 (julio del 93) podemos encontrar "El Rapto de Egea". Es una aventura que se define de iniciación pero que con sus 7 páginas no defraudará a cualquier interesado en el rol mitológico, donde se exploran las posibilidades narrativas de una trama ambientada en torno a la figura del héroe trágico.

En los números 42 (un año después, julio del 94) y 43 (septiembre del 94) se encuentra "Limpieza Étnica", estructurada en dos partes: "Único Testigo" y "Del Fuego a las Brasas". La acción se desarrollará en la costa sureña de Tracia, en el año 540 a.C. mientras un inclemente invierno asola una región de terreno accidentado y hostil, que oculta una amenaza latente. En la segunda parte, esta amenaza se ha hecho más evidente y puede culminar en una gran batalla épica entre los defensores de la colonia de Abdera y sus enemigos.



Estas aventuras son de las que a mi juicio, aunque no vayan a ser jugadas, merecen leerse. Celebro también el concepto de "aventura de iniciación", que a modo de menú de degustación se diseñaba para permitir, si se hacía con tino, disfrutar a jugadores y masters de las particularidades y bellezas del juego de rol al que se dedicaban (evitando un peligro similar al de entrar a un hindú y acabar tomando tortilla de patatas).

El que desee estas aventuras en catalán, puede visitar el enlace a Las Partidas de Pepe.

Más sobre Oráculo:
Entrada en Ágoras y Trirremes
.
Artículo de la Wikipedia.
Artículo en NacionRolera.org.

martes, 6 de diciembre de 2011

Invierno en las calles de Madrid: Excalibur y Arte 9.

Esta entrada está a medio camino entre una reflexión y una crónica, o una crónica y una reflexión.

Desde hace un tiempo pensaba en darle un cambio de rumbo a este blog. Un cambio de rumbo ¿hacia dónde? No estoy muy seguro. El hecho es que tiendo a escribir entradas muy largas y elaboradas, y que no dispongo de mucho tiempo para hacerlo. Por otra parte, a veces echo de menos escribir una entrada "porque sí", aunque sea corta o sólo sea algo que he visto, pensado o recordado. Así que procuraré cambiar el rumbo y remar de vez en cuando. Mejor cambiar un par de veces de rumbo que hundirse. Así que a escribir sin más.

Tarde en el trabajo antes de festivo. Pensando... esta tarde de invierno en Madrid es ideal para visitar una tienda rolera, algo de expedición arqueológica antes de una época que se avecina en la que no tendré mucho tiempo libre durante unos meses.

Llevaba tiempo pensando en visitar la famosa tienda Excalibur situada en la Calle Ardemans, 52. Se trataba de una tienda con solera, de la que había oído hablar desde hace mucho y que aparecía en todos los listados de tiendas de rol de Madrid. Metro hasta Diego de León y desde ahí, caminar 5 minutos hasta la tienda.

Al salir del metro, la tarde era fría y el viento arrastraba alguna nube que se recortaba en movimiento rápido contra un atisbo de crepúsculo. Los comercios en plena actividad pre-navideña proveían la única iluminación para el ajetreo de transeuntes, compradores muchos, otros simplemente chavales buscando las primeras horas de una noche larga de "mañana no hay que madrugar". El caso es que subiendo por Alonso Heredia, sin una farola apenas, me ha venido la intuición de que a saber si siquiera seguiría existiendo la tienda.

Bueno, resumiendo y por no alargar la agonía: pues no, ya no existe la Excalibur. ¡Llegué demasiado tarde! En su lugar hay ahora una academia de formación en matemáticas y otras ciencias, o algo así. ¡Ay! Llegué demasiado tarde. Ahora nunca podré conocer sus estanterías, sus dependientes quizá amables, su cajón de las ofertas si es que lo tuvieron (cómo no prever un cajón de ofertas al menos en los últimos tiempos de la tienda).

Reseñable al menos que a unos metros de esta academia haya una librería de segunda mano. Os la recomiendo a todos los que podáis acercaros por Diego de León. Se llama Bibliolimpo y tienen una buena colección de libros de ciencia ficción (entre muchos otros géneros) a precios muy buenos. La verdad es que la tienda es pequeña y la página web, me perdonarán, da una idea de una librería de varias plantas. Pero en estas cosas da igual el barniz. Lo bueno es el interior, y la librería tiene un buen interior. No sé por qué no he comprado "Mona Lisa Acelerada" por 3 euros en bastante buen estado, u otras ofertas interesantes. Supongo que porque tengo demasiados libros pendientes de leer y no hago más que llenar la casa de libros de segunda mano que acaban pasando al submundo de las cajas del trastero.

No me podía quedar así después de esta decepción. En realidad ya había pergeñado un "plan B", y enfilé hacia Sol. Quería pasar por Arte 9 de la Calle Cruz para comprobar si tras mi última visita me había dejado alguna revista Dragon. Tengo verdadera afición por esta revista; a veces me imagino a mi mismo en el futuro rodeado de cajas llenas de revistas Dragon obtenidas tras años de merodear por eBay, o peor aún, sobrepasado por tanta idea desaprovechada para módulos e historias, una torre de marfil de imaginación en forma bruta, clases de prestigio, consejos para partidas, tiras de Nodwick y Dork Tower...

En fin, que la última vez que pasé por Arte 9 hice bien mi trabajo y no dejé nada para el futuro, o casi nada: sólo he encontrado dos números de la edición en español de la Dragon, olvidadas en la estantería de al lado de las revistas. Por cierto, quedan multitud de White Dwarfs para aquel a quien le interese, y siguen teniendo algún módulo perdido de viejas joyas como Traveller, Shadowrun, Anno Domini, o la pantalla del Magna Veritas... he estado a punto de comprar alguna de estas cosas sólo por completismo, pero he preferido dejarlas para alguien a quien le interesen más que a mi.

Por cierto, que he visto la nueva "caja roja" del Dungeons and Dragons que ha sacado Devir con las reglas de la 4ª edición. Sólo verla despierta algo muy profundo dentro de cualquier rolero viejo, la verdad... confieso que he estado a punto de llevármela, pero prefiero dejarla para algún día (hasta que me descuide, pasen años, vuelva a convertirse en un objeto de culto y yo me lamente de no haberla comprado cuando pude, pero tampoco hay que ser tan consumista; si tuviera un plantel de jugadores esperando ansiosos que les dirigiera una partida, todavía, pero no es el caso, me temo...).

También he visto algún juego de tablero e incluso alguna figurita tipo HeroClix que me han llamado la atención. Por ejemplo, unas miniaturas para Axis and Allies que parecían ser tanquecitos, una caja de iniciación para las miniaturas de Mutant Chronicles, de aspecto bastante atractivo, y juegos como el Fabula (que sinceramente me ha parecido un remake del antiguo juego de cartas "Érase una Vez", buen juego sobre todo para jugar de los niños cuando se les puede desconectar de las consolas, del que soy poseedor y al que debería dedicar una entrada) o Descent (algún día caerás).


En fin, me he ido contento con mis 2 ejemplares de Dragon en español a precio reducido y un cómic basado en Magic que me he llevado sólo porque las ilustraciones, de estilo prerrafaelita de Rebecca Guay me han cautivado.


Bueno, y aquí dejo esta breve crónica de esta tarde, de una tarde cualquiera de un rolero por las viejas tiendas de Madrid, aquellas que ya no existen y aquellas que siguen resistiendo, con aparente buena salud, a pesar de la crisis y del olvido de este hobby nuestro.

sábado, 9 de enero de 2010

De Tiendas: Arte 9 en Calle de la Cruz, Madrid

Muy buenas,

Como sabéis, de vez en cuando me gusta pasar por las tiendas "clásicas" del centro, estas tiendas decanas en nuestros hobbies y que de vez en cuando te sorprenden con alguna ofertilla o pieza de museo a bajo precio. Ayer, aunque no iba de cacería de chollos (ya he comentado más de una vez que mi debilidad son los manuales y suplementos de rol de los 80-90, especialmente los de Joc, y especialísimamente los de RuneQuest), me pasé por la tienda Arte 9 que está en Calle de la Cruz 37 para ver si me había dejado algo interesante tras la última visita y en concreto por si quedaba algún ejemplar de la revista Dragon que recordaba tenían en la tienda. A pesar de las fechas, uno ya lleva el tiempo suficiente con estos temas como para saber que las rebajas no afectan a las tiendas de rol, comic y similares (por lo general), ya que el friki es una persona que se va a dejar las pelas en su hobby favorito, al mismo precio de siempre, aunque en el resto de tiendas no dejen de verse cartelitos de "rebajas", "oferta", "descuentos de hasta el 70%", etc... Nosotros apretamos los dientes y soltamos los 30 y pico euros del Dungeons & Dragons 4ª edición, eso sí, pensando que ya podían hacer una excepción y poner un 3x2 como hasta El Corte Inglés hace. Nuestra única salvación son mis queridos "cajones de ofertas" que algunos dependientes de tiendas roleras nos ofrecen, aunque sólo sea para deleite y satisfacción de buscadores de reliquias como yo.

El caso es que ayer me encontraba yo de expedición por el Arte 9 de Calle de la Cruz. Era una tarde gélida, con 1º C de temperatura a las 19:00 (he consultado Aemet) y sobre todo un vientecillo que hacía peor el frío. Quizá eso hacía que hubiera menos gente en la calle de la esperada, a pesar de ser Viernes y temporada de rebajas. Cuando llegué a la Calle de la Cruz, me confortó ver el luminoso de la tienda anunciando que la tienda estaba abierta, así que entramos. Disfruto mucho esa sensación de atravesar el umbral de una "tienda friki", localizar la estantería donde estén los manuales de rol, echar un vistazo a comics, juegos y demás material, descubrir alguna rareza o alguna cosilla interesante, etc. Qué os voy a contar acerca de esa sensación, especialmente al visitar una tienda tras bastante tiempo de no pasar por ella...

La tienda engaña por su tamaño: al entrar siempre me ha parecido más pequeña de lo que realmente es, quizá por ser más estrecha cerca de la puerta y ensanchar después. Nada más atravesar la puerta, uno se encuentra el mostrador del dependiente a la derecha, delante un par de estanterías con manga y libros, y a la izquierda, los clásicos cajones clasificadores para los cómics. Las estanterías, próximas entre sí, no llegan a agobiar sino que dan una cómoda sensación de intimidad que te permite curiosear a gusto su contenido y el de los cajones y demás estanterías.

En este Arte 9 se pueden encontrar cómics, juegos de mesa, de rol, miniaturas, libros, cartas coleccionables y algo de figuritas de películas y similares (el término correcto, al menos en inglés, al parecer es "memorabilia"). Predominan, según me pareció, los apartados de cómics y juegos de mesa, una tendencia extendida en todas las tiendas del hobby. De rol podemos encontrar un par de baldas de una estantería que se encuentra cerca de los juegos de mesa: no es mucho lo que hay, lo que de alguna manera encuentro lógico ya que la tienda parece más especializada en cómics, y al fin y al cabo se encuentra en la zona centro de Madrid, donde no muy lejos tienes otras tiendas de las de siempre donde se ha vendido (y se vende todavía) mucho rol, por lo que quizá no resultaba comercial existiendo tanta competencia cerca. El caso es que en ese par de baldas puede encontrarse de todo un poco y alguna rareza: recuerdo unos cuantos manuales y suplementos para Magna Veritas / In Nomine Satanis (incluyendo una pantalla y el módulo Mors Ultima Ratio), muy difíciles de encontrar actualmente. También números sueltos del cómic de la Dragonlance que salió por allá el 95 y del cual poseo bastantes numeros, algún suplemento (por ejemplo el Dol Goldur) para El Señor de los Anillos de los editados por La Factoría de Ideas, un par de manuales de HeroQuest y algo de Anno Domini. En el apartado relativo a juegos más actuales, encontré bastantes suplementos del Dungeons & Dragons (versión 3.5 todo lo que encontré, aunque puede que se me pasase algo más moderno), Conan, etc. En resumen, en lo relativo al rol, puede decirse que la tienda no mantiene un stock actualizado y no puede contarse con encontrar las últimas novedades en sus estanterías, pero aquél jugador o coleccionista interesado en completar su biblioteca o encontrar alguna rareza inesperada no debe perder la ocasión de pasarse por allí a echar un vistazo. En el apartado de juegos de mesa hay un buen surtido de juegos actuales y al interesado en las miniaturas, había ofertas en blisters de Warhammer y alguna otra marca.

Una nota especialmente positiva acerca de esta tienda es la relativa a los dependientes y en concreto al responsable de la tienda, con los cuales da gusto hablar por su educación, atención y conocimientos. Aunque no es bueno generalizar, comparado con otra "cadena" de tiendas de rol y cómics que conozco y en las que casi siempre me sorprendo de que siga existiendo un trato poco profesional al cliente (perpetuando el estereotipo de dependiente friki al estilo Jeff Albertson de los Simpsons o Pete el Raro de los Caballeros de la Mesa del Comedor), en las distintas tiendas Arte 9 que he visitado, por ahora el trato ha sido bueno o, como en este caso, excelente. Precisamente hablando de Pete el Raro, estuve hablando un rato con este dependiente acerca de la interrupción de la publicación de "Los Caballeros de la Mesa del Comedor" en español, cosa que ocurrió hará 2 años, y me comentó una anécdota con los autores del cómic, que habían flipado al ver su obra traducida al español y a la venta (con cierto éxito además). En todo momento fue atento y educado, y hasta tuvo un detalle magnífico regalándome uno de los 4 ejemplares de la revista Dragon que me compré.

Hasta aquí esta pequeña crónica personal de mi visita a Arte 9 en Calle de la Cruz 37... y Feliz 2010 a todos los lectores de este blog (a pesar de las fechas que son ya).

Datos de la Tienda:
Dirección: Calle de la Cruz, 37, Madrid. CP 28012.
Teléfono: 91 532 47 14.
Horario: De Lunes a Sábado de 10:30 a 14:00 y de 17:00 a 20:30.
Forma de llegar: Metro Sol (Líneas 1, 2 y 3), subir por Calle de las Carretas y girar a la izquierda (Ver mapa).

viernes, 10 de abril de 2009

De Tiendas: Generación X en Fermín Caballero, Madrid

Inauguro con esta entrada una serie de crónicas sobre tiendas roleras. Llevo pensando en ello durante algunos meses: de vez en cuando me gusta dejarme caer por alguna vieja tienda de Madrid; y cuando voy a visitar alguna nueva ciudad, si sé que voy a tener algo de tiempo, procuro informarme de las tiendas roleras y visitarlas aunque sea rápidamente. Pensando que lo que voy encontrando pueda ser de interés a algún rolero, me he decidido a hacer estas pequeñas reseñas de las tiendas de España que vaya visitando, y aquellas que he visitado en los últimos tiempos.

Cualquier rolero sabe que una visitilla a una tienda especializada es un placer; el placer de comprobar las últimas novedades, el placer del descubrimiento ocasional, el placer de ver que la afición sigue en pie (aunque disminuida respecto a los años dorados), el placer de sentirse cómodo entre aficionados. En mi caso, se mezcla todo eso con el placer del cazador de chollos del que no puedo librarme; no puedo evitar pensar "¿encontaré algún viejo libro?" y no oculto mi pasión por la muy sana costumbre del "cajón de las ofertas", costumbre que desde aquí animo a mantener a todos los propietarios de tiendas de rol.

Las tiendas que he frecuentado más a menudo en mi carrera de rolero se encuentran en la zona de Callao de Madrid, más exactamente en la Plaza de la Luna y aledaños: Atlántica, Generación X, Gigamesh (donde antes se podía encontrar algo de rol, ahora creo que no), aprovechando luego para pasar por la FNAC (donde, sí, había sección de rol, que no sé si a día de hoy mantendrán) y por las tiendas de cómics como Madrid Cómics, Crisis, Akira, etc.

Las Generación X son unas de las que he tenido más descuidadas de siempre. Recuerdo una visita ocasional a la de Galileo por allá el 98 con el Gran Castillo, y últimamente me he pasado un par de veces por la de Calle Puebla. Pero me cosquilleaba la idea de hacer una visita sistemática a todas las de Madrid, y bueno, creo que poco a poco lo voy consiguiendo. Una de las últimas que he visitado es la Generación X de Fermín Caballero.

La tienda está exactamente en el número 57 de la calle Fermín Caballero; puede ser un poco difícil de encontrar porque se trata de uno de esos barrios en los que los portales van en zigzag respecto a la línea de la calle. Para llegar, lo más cómodo es coger el metro hasta Herrera Oria (Línea 9). Una vez allí, conviene tomar la salida a la calle Fermín Caballero (parece obvio pero mejor recordarlo que no), no a la calle Herrera Oria. Si todo ha ido bien, habrás salido a la calle Guinzo de Limia esquina Fermín Caballero, y tendrás un quiosco enfrente de ti, a mano izquierda. Este es el quiosco donde tuve que preguntar por primera vez, echándome una mano la amable dueña del mismo. Pasando el quiosco, yendo cuesta arriba por si hay dudas, la primera calle a la izquierda es ya Fermín Caballero. Lo mejor es bajar directamente esta calle, que es cuesta abajo, dejando a tu izquierda el Colegio Valdeluz, cruzando la calle del Pintor Francisco Llorens. Nada más cruzar veremos el cartel verde y blanco de una tienda que se llama Decoraciones Forja Reformas (no me preguntéis) y en la acera la marquesina de la parada de los buses 67, 127 y 133 (ya sabéis, si queréis ir en bus, éstos son los que paran allí). Bien, detrás de la parada de bus, en un rinconcito que hace la calle, se encuentra esta decana tienda.



En la foto de arriba puede verse, a la derecha, el inconfundible letrero morado de las Generación X, justo al lado de la mercería. La tienda en sí, fundada en 1996 y tercera de las Generación X de Madrid, es de una amplitud moderada. Desde luego, no es enorme, pero tiene espacio suficiente y la sensación es de comodidad, incluyendo espacio para una buena mesa de juego en un cuarto anejo. Como en estos tiempos, prima en la tienda el manga, cómics, etc, y a fe mía que la colección es buena y actual. Pueden verse unas fotos que describirán mejor que yo el aspecto de la tienda en la página de la tienda. Lo que me alegró el día fue comprobar como cerca del mostrador había una respetable estantería con rol nacional y extranjero. Predominaban, eso sí, las novedades en español y en concreto, el Dungeons and Dragons (lógico, por otra parte), pero me alegré bastante al encontrar un poco de todo, y especialmente alguna reliquia de los tiempos de Joc (ya sabéis que tengo debilidad por esos libros). Tras pensármelo un tanto, me llevé un ejemplar de "El Canto Infernal" para Stormbringer. A pesar de no ser un fan fatal de Stormbringer, siempre he tenido gran simpatía por este juego. Lo considero un hermano de RuneQuest (y lo es en muchos sentidos: es una creación de Chaosium, y usa el sistema Basic Role-Playing que emanó de RuneQuest). Ciertos módulos para Stormbringer me parecen superiores a algunos de los de RuneQuest, para ser sinceros, y en cualquier caso, como está basado en el sistema BRP, es fácil adaptarlos a RuneQuest. El libro me salió por 11 euros, precio que no me parece caro en absoluto, pero que se sale un poco de lo que entra dentro de mi categoría de "chollo".

Bueno, esta es mi pequeña crónica de mi visita a la Generación X de Fermín Caballero. No sé si será de utilidad a alguien; espero que sí. Cuando la he escrito lo he hecho sobre todo con el objetivo de:
- explicar cómo se llega (puede ser un poco confuso la primera vez).
- confirmar que sigue en activo a fecha Abril del 2009 (y por muchos años, espero).
- confirmar que queda algo de rol antiguo (sólo saqueé el mencionado módulo de Stormbringer, pero dejé algunos módulos antiguos de Dungeons and Dragons, alguna Dragon, tanto en español como en inglés, y algo de Mili KK, Barrio Xino y semejantes, y no recuerdo bien de si algo de Fanhunter).
- contar por encima qué es lo que encontré de interés.

Por otra parte, destacar la simpatía y buen hacer del dependiente (cosa que siempre hay que destacar - ya sabemos que nuestro hobby se ha visto tradicionalmente plagado por el dependiente snob, cargante e irrespetuoso) y el buen ambiente que había en la tienda, destacando la presencia de un genuino metal-head que reflexionaba sabiamente sobre los usos de la niñería actual y un decano aficionado a los cómics que volvió loco al dependiente con alguna anulación / ampliación de última hora de la montaña de cómics que se llevaba.