martes, 23 de agosto de 2016

RPGaDAY 2016: Pregunta 23

Pregunta 23. Comparte una de vuestras mejores historias de "mala suerte".

Quizá el caso más curioso (aunque puede que no demasiado dramático o espectacular) me pasó en RuneQuest. Éramos un grupo de 3 ó 4 jugadores. En un momento de la partida, explorábamos una vieja cueva o sistema de cuevas. De repente, llegamos a un lugar en el que había un pozo natural. Por supuesto, quisimos explorarlo en profundidad.

Con unas cuerdas y algo de habilidad, descolgamos a uno de los personajes, con una antorcha en la mano. Poco a poco fue descendido por los demás hasta que le pareció ver algo... ¡un par de ojos llameantes en la oscuridad, de un brillo verde! Rápidamente, fue izado por los demás. Por algún motivo, quisimos bajar a ver mejor de qué se trataba, y otro de los personajes fue bajado con el mismo método... y allí seguían los ojos de fuego verde. Bajó el tercer personaje a ver a qué criatura pertenecían dichos ojos. Allí permanecían los ojos, por supuesto. Esta vez más llameantes e irritados que antes.

 Ya definitivamente asustados (esto era RuneQuest donde hasta las miradas matan) decidimos salir por patas. Bueno... y ya os podéis imaginar lo que había pasado en realidad. Los tres habíamos pifiado nuestras tiradas de Otear. En realidad lo que nos esperaba en ese nicho en un pozo oscuro eran unas esmeraldas del tamaño de una manzana. Y lo peor es que me da por pensar que en una situación "real", entre la oscuridad de la cueva, la oscilante luz de las antorchas, el miedo, la ansiedad... podría ocurrido esto mismo. El miedo se contagia con facilidad en los ambientes con presión... eso lo sabe cualquiera que de chaval haya explorado alguna cueva, pasadizo o caverna, cosa que, por cierto... ¿habéis hecho?


lunes, 22 de agosto de 2016

RPGaDAY 2016: Pregunta 22

Pregunta 22. ¿Qué sucesos supuestamente aleatorios se acabaron convirtiendo en recurrentes en tus partidas?

Creo que nunca hemos sido amigos del "suceso aleatorio" o "encuentro aleatorio" en nuestras partidas; ni siquiera en juegos en los que existían tablas para este tipo de encuentros (desde MERP a RQ pasando por supuesto por Dungeons and Dragons). Siempre hemos preferido diseñar, por ejemplo, el tesoro que había en un arcón o en bolsillo de una túnica harapienta encontrada en las profundidades de un templo abandonado... en cuanto a las "criaturas aleatorias", creo que sólo deben usarse en casos extremos. Es mejor revisar la lista de encuentros aleatorios y elegir lo que venga mejor a la aventura o al momento particular. Así que en lugar de contestar a esta pregunta, voy a contar otra cosa que no tiene que ver.

Hace poco estuve hablando con unos amigos de algo que también se discutía por ahí (redes sociales y blogs). Es el tema de los manuales de rol y su uso o coleccionismo. Vamos, eso de que si uso mi manual en una partida va a acabar arrugado, manchado o roto... Veréis, tengo un amigo que es muy aficionado al ciclismo. A practicarlo, no a verlo en la tele. Me cuenta que hoy día uno puede hacerse (si tiene el dinero) con una bicicleta casi profesional. Por supuesto, la mayor parte de los aficionados quieren una buena bicicleta para salir con ella a la carretera, pero me cuenta que también hay gente que disfruta con el mantenimiento de la bici. Lo más frecuente es una mezcla de todo ésto. De hecho, me habla de tres amigos suyos que se compraron el mismo modelo de bicicleta en una especie de promoción de una tienda. Es una bicicleta de gama media-alta, de las que te pueden costar 2000-3000 euros, pero eso sí, una maravilla que pesa poco y tiene muchas ventajas para los que practican este deporte.

El primero se compró la bici y la saca casi cada fin de semana. La mantiene lo justo para que la bici dure, la limpia, engrasa, etc, pero digamos que no emplea en estas lides más tiempo del estrictamente necesario. La bici está en perfecto estado mecánico, a pesar de que sale a la carretera casi cada fin de semana. Lógicamente ya muestra muchos signos de uso porque entre caídas, ramas que rayan la pintura, barro que no sale, un charco por el que pasas y tenía a saber qué pintura que ha dejado marca y no hay quien lo quite...

 El segundo se compró la bici, la saca como el primero. Sufre mucho cuando la bici se le raya, se le mancha, cuando ha empezado a hacer ruido o ha tenido que cambiarle alguna pieza, etc. Pero la saca a la carretera. Hay que decir que procura tenerla en el mejor estado posible y pasa bastante más tiempo que el primero arreglando la bicicleta y manteniéndola.

 El tercero prácticamente no saca la bici. Tiene otra de gama inferior que es la que saca cuando quiere dar una vuelta. Que tampoco es muy a menudo, vamos. Pero sin embargo, es el rey de AliExpress y páginas similares. Le compra accesorios a las bicis, las pinta, repinta, modifica; las tiene brillantes y engrasadas y disfruta desmontándolas y volviéndolas a montar, poniéndole rodamientos nuevos, qué se yo...

Con el rol pasa lo mismo: se puede disfrutar jugándolo (que podríamos decir es su "función principal", ya que de juegos se trata) y se puede disfrutar también leyéndolo. Se puede disfrutar también coleccionándolo o teniendo los manuales en perfecto estado en una estantería, aunque se les saque ocasionalmente para leerlos o usarlos. Pero sufrir demasiado por intentar evitar que no se dañen los manuales, a costa de no poder divertise con ellos... sólo diré que no es mi opción.


domingo, 21 de agosto de 2016

RPGaDAY 2016: Pregunta 21

Pregunta 21. ¿Cuál ha sido la interpretación errónea más divertida de una regla de juego?
 

Esta me resulta una pregunta difícil de contestar.

Aunque no sea responder a la pregunta, puedo hablar de alguna regla que hemos decidido evitar a propósito. Esto ha ocurrido por ejemplo con las reglas de Fatiga en RuneQuest. Las reglas de Fatiga están bien pensadas y dan todavía más realismo a este juego. Pero su aplicación es muy tediosa y puede enlentecer todavía más el sistema de combate de RuneQuest, tendente a complicarse (con buen motivo, ya que es bastante realista). Para el que no lo conozca o recuerde, en esencia hay que ir apuntando Puntos de Fatiga en cada turno de combate, y cuando se supera un límite que tiene cada personaje (análogo a los Puntos de Golpe, por ejemplo), cada Punto de Fatiga supone un -1% a cualquier habiliad, incluso las de combate. Es un método elegante de reflejar el efecto del cansancio sobre los personajes. Pero a efectos prácticos, era un rollo tener que ir contabilizando los puntos que te quedan, y si eres el máster, ya ni te cuento (porque los oponentes y monstruos tienen también sus puntos de fatiga).

Así que lo siento, no contesto la pregunta  pero al menos os cuento mi experiencia con una regla bien pensada pero poco práctica...

sábado, 20 de agosto de 2016

RPGaDAY 2016: Pregunta 20

20 Agosto. ¿Qué sistema ha sido más difícil de aprender pero más gratificante?

Lo primero que me viene a la mente al pensar en una respuesta a esta pregunta son los primeros juegos: RuneQuest, La Llamada... pero en realidad no sería cierto del todo. En esa época teníamos tiempo, teníamos más neuronas y teníamos mucho entusiasmo. Además, llevábamos a la mesa (y por tanto a la práctica) lo que leíamos, por lo que era fácil afianzar lo aprendido. Y también podíamos preguntar dudas a mayores y sabios. El entorno perfecto para el aprendizaje, como veis. Además estamos hablando de juegos no tan difíciles (por algo el sistema en que se basan tiene el nombre de Basic Role Playing), aunque sería más justo decir que eran juegos con una base intuitiva pero que podían ser bastante exigentes si uno se paraba en los detalles. A pesar de ésto, definitivamente no eran estos los juegos que me han supuesto más dificultades.

Por otra parte, tampoco es que haya tenido que aprender demasiados juegos. Quizá haya leído muchos manuales, pero las reglas no puede decirse que me las haya aprendido.

Por cierto, estoy tomando la pregunta como si la mayor complejidad de un juego fueran sus reglas, cosa que no es así necesariamente. Hay juegos con ambientaciones más complicadas que las reglas que les sirven de soporte. O... ¿se podría decir eso de casi todos?

No; es ahora, es ahora cuando cuesta más aprender, y lo he podido constatar con dos juegos:

Desde hace un tiempo estoy jugando a Dungeons and Dragons con un grupo de jugadores genial. Aunque el sistema no sea de los más difíciles, me ha costado hacerme con las nociones básicas. Lo achaco a que nunca había jugado a este sistema (aunque haya leído mucho sobre él) y a los motivos que decía antes.  Tengo poco tiempo y apenas puedo hojear el reglamento, y las cabezas ya no son lo que eran. A pesar de ello, me está encantando poder jugar a este juego, así que está mereciendo mucho la pena. Los jugadores son sensacionales y estoy disfrutando mucho cada partida, aunque me tengo que esforzar un poco más.

Por otro lado, estoy leyendo por placer el juego de rol de RoboTech. Es un juego con muy malas críticas en general. Muchas son justificadas, en parte debido a la antigüedad del juego (es del 85 o así). Yo estoy encontrando el texto farragoso y es cierto que muchas reglas son difíciles de entender o no tienen lógica aparente. Quizá escriba sobre ello algún día. Aún así, aunque no esté leyéndome el libro para aprenderlo, le estoy encontrando un punto muy satisfactorio a ir hojeándolo poco a poco, y tengo que decir que aunque le pongan fatal en todas partes, la forma en que está escrito también tiene su encanto.

viernes, 19 de agosto de 2016

RPGaDAY 2016: Pregunta 19

¿Cuál es la mejor forma de aprender un juego nuevo?

Esto dependerá de cada uno. Para mi, suele funcionar la clásica: leer una vez el juego, entero. Luego leerla otra vez, y luego otra, y así infinitas veces, porque soy viejo y se me olvidan las cosas. En cada iteración, es normal ir para atrás y luego para adelante un montón de veces.

Una vez descubrí una cosa que me pareció interesante y hasta fascinante. Compré a un señor un ejemplar de El Señor de los Anillos (el sistema CODA), y éste tuvo a bien regalarme un montón de material que tenía para el juego: mapas, hojas de personaje, bocetos de historias y de dibujos... Entre las hojas de personajes había unas que estaban tratadas de una manera un tanto especial: estaban llenas de anotaciones y con referencias a páginas del manual. Está claro que el vendedor había usado esa hoja de personaje como "guión" o "índice" sobre el que iba apuntando dónde se explicaba cada cosa necesaria para jugar... las características, la magia, el combate... me pareció una forma estupenda y original de aprender un juego; además se dice que este tipo de cosas refuerzan el aprendizaje. Me maravilló comprobar cómo aún después de llevar muchos años en este hobby, todavía es posible descubrir un nuevo enfoque o una nueva técnica que jamás se te había ocurrido.

Por último, hay que mencionar que otra forma de aprender un juego, que he practicado alguna vez pero de forma muy limitada, es eso que te recomiendan en algún manual: ir practicando sobre la marcha y por ejemplo, ponerte a crear un personaje mientras lees ese capítulo en el manual, luego enfrentarlo en combate con un bicho para aprender el combate, etc... No es un mal método pero requiere tiempo y espacio, algo que no siempre tenemos...